Brenda Chapman fue la fuente de inspiración de Brave, el proyecto más ambicioso de Pixar este año. Sin embargo, por razones empresariales, tuvo que renunciar a ser su directora en favor de Mark Andrews. Ahora, con sus polémicas declaraciones se ha vengado de semejante jugarreta.
"Cuando Pixar me apartó de Brave -una historia nacida de mi corazón e inspirada en la relación entre mi hija y yo- fue absolutamente devastador", denunciaba la realizadora en el diario The New York Times.
Chapman es una profesional muy respetada en su gremio y dirigió para Dreamwoks El Príncipe de Egipto, uno de los largometrajes animados más rentables de los noventa.
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De la noche a la mañana, Pixar le anunció que no era el perfil que buscaban para Brave. Su sustituto era el director de Los increíbles y Ratatouille y portavoces del estudio se limitaron a comentar a Los Angeles Times que el cambio repentino se debía a "diferencias creativas". Ahora por fin conocemos la versión de la otra parte.
Brenda hubiese sido la primera mujer en dirigir un título de Pixar, pero sus expectativas se vieron frustradas de una manera, presuntamente, sucia. "Ver cómo me quitaban mi historia y se la daban a alguien, a un hombre, fue muy angustiante a varios niveles", aseguraba.
La indignada cineasta hace extensible su crítica a toda la industria de Hollywood. "Algunas veces, las mujeres aportan una idea y son apartadas solo para que un hombre acabe llevando a la pantalla la misma idea que ellas tenían", añadía. ¿Os parece que tiene razón o solo defiende su incompetencia apelando a un tema tan sensible como el sexismo?


