3, 2, 1… ¡acción!

Los actores que criticaron sus propias películas

Estamos cansados de escuchar entrevistas con reconocidos directores o estrellas de Hollywood comentando lo maravilloso que fue trabajar con sus compañeros de reparto, el inmenso talento de algunos de ellos y lo original de la cinta que están a punto de estrenar. Después de todo, están promocionando su trabajo por todo el mundo y tienen que hacer lo posible para que el público pique el anzuelo.

Sin embargo existen algunas excepciones que merece la pena comentar. Actores y actrices que han llegado a confesar que algunas de sus películas fueron un verdadero bodrio o que durante los meses que duró el rodaje no pudo soportar a alguno de sus compañeros o al mismísimo director. Veamos algunos casos.

 

Edward Norton - The Italian Job (2003)

El actor nunca habría participado en esta película repleta de estrellas como Mark Wahlberg o Charlize Theron de no ser por el contrato que le mantenía vinculado a tres de las producciones de Paramount (las otras fueron 'La otra cara de la verdad' y 'The Score') y que le fue imposible incumplir. De hecho el bigote tan ridículo que luce en la cinta fue su forma de protestar por sus obligaciones con la compañía y más tarde, poco antes del estreno de la película, no se cortó un pelo y declaró que sus "verdaderos fans deberían pasar de ella".

No sería la última vez que su actitud daría problemas a sus compañeros de rodaje, y es que con 'El increíble Hulk' (2008) Norton quedó tan disgustado con el montaje final (es un reconocido fan de las historietas y pretendía que la película tuviera una mayor duración) que en un principio se negó a participar en los actos de promoción de la misma.

 

Halle Berry - Catwoman (2004)

Tras afianzarse en Hollywood gracias al Oscar que consiguió por 'Monster's Ball', la actriz protagonizó un blockbuster que si bien le reportó una nada despreciable suma de dinero también generó durísimas críticas hacia la película y hacia la propia Halle. Ella, sin inmutarse lo más mínimo, dijo lo siguiente: "Esto es justo lo que mi carrera necesitaba. Estuve en lo más alto y ahora toco fondo".

La actriz pasará a la historia por, al igual que hizo esta pasada edición Sandra Bullock, asistir a la gala de los Razzies a recoger su galardón a la peor actriz del año mientras sostenía su Oscar con la otra mano. Mejor tomárselo con humor, ¿verdad?

 

Brad Pitt - La sombra del diablo (1997)

¿Os acordáis de aquella película en la que Pitt interpretaba a un joven terrorista irlandés que se hospedaba en la casa de un Harrison Ford muy bonachón? Pues según parece el protagonista de 'Leyendas de pasión' no estuvo nada de acuerdo con la dirección que había tomado el guión y poco después del comienzo del rodaje quiso abandonar el proyecto. Finalmente no pudo hacerlo pues habría tenido que pagar una importante compensación a la productora, pero años más tarde describiría la película como "desastrosa" y "la más irresponsable en la que había participado".

Las malas lenguas aseguran que lo que incomodó realmente al actor era tener que compartir protagonismo con un peso pesado de la industria y el recorte de alguna de sus escenas para compensar sus minutos en pantalla.

Sean Connery - La liga de los hombres extraordinarios (2003)

Si por algo se recordará a esta película, aparte de por sus horribles efectos especiales y por desmerecer la novela gráfica de Alan Moore en la que se inspiraba, será por haber provocado el retiro anticipado del gran Sean Connery.

Al actor, conocido por su perfeccionismo a la hora de rodar, le resultó difícil aguantar a su edad la exigencia física de algunas de las escenas de acción. Por si esto fuera poco, su mala relación con el director Stephen Norrington se hizo patente cuando en la premiere de la cinta un periodista le preguntó dónde estaba el realizador. Su respuesta no pudo ser más directa: "Id a buscarlo al asilo local. Preguntadme por alguien a quien aprecie, porque fue un placer trabajar con todos excepto con él".

 

Megan Fox - Transformers: la venganza de los caídos (2009)

Parecía que a esta joven todo le iba sobre ruedas a juzgar por su meteórico ascenso tras el estreno de la primera parte de la taquillera saga. Sin embargo su actitud durante el rodaje de la segunda entrega y la mala relación con el equipo de la misma provocaron que su descubridor, Michael Bay, decidiera prescindir de ella para el cierre de la trilogía.

Mucho tuvo que ver en ello sus críticas a Bay, al que comparó con Hitler y describió como alguien "mucho más interesado en los efectos especiales que en dar oportunidades interpretativas a los actores". Y así debió ser, porque la actuación de Fox no convenció a nadie y por si fuera poco incluso su amigo Shia LaBeouf reconoció que la cinta era "un verdadero asco"... Desde luego tal para cual.

 

Wesley Snipes - Blade Trinity (2005)

La estrella de acción no acabó nada satisfecho con el resultado de la tercera película de su saga más exitosa. Si bien el cierre de la trilogía sobre este medio-vampiro decidido a acabar con su propia raza no estuvo a la altura de sus predecesoras, el actor no se mordió la lengua a la hora de criticar duramente tanto el guión de la misma como la dirección de David S. Goyer, que en su opinión no era el más adecuado pero que le fue impuesto por los productores así como el resto del reparto.

También reprochó a New Line que restaran protagonismo a su personaje para dárselo a los de Jessica Biel y Ryan Reynolds, intérpretes más jóvenes y mucho más prometedores que querían exprimir lo máximo posible. Según sus propias palabras la película acabó siendo "una porquería" repleta de "humor infantil". Puede que después de todo algo de razón tuviera.

 

Hay más casos. ¿Os acordáis de George Clooney reconociendo que no se arrepiente de nada en su carrera excepto de haber participado en 'Batman y Robin'? ¿Sabéis alguno más? ¡Dejadnos vuestros comentarios!